En corto
Montar una inmobiliaria online es intermediar sin escaparate. Sigues necesitando mandato, visitas y un sitio donde no se pierda el demandante. El local era caro. El desorden sigue siendo caro.
Qué es (y qué no) una inmobiliaria online
Montar una inmobiliaria online no es colgar pisos ajenos en una web y esperar llamadas. Es captar, enseñar y cerrar con menos calle y más teléfono. El piso sigue siendo de ladrillo. La visita, también.
El ahorro del local se va a portales, anuncios y tiempo de desplazamiento. Si no hay marca local ni encargos propios, eres un tablón más barato. Eso no es un modelo. Es un recorte.
Online no te libra de IAE, de contratos ni de explicar el honorario. Te libra del alquiler. A veces. No siempre.